Una historia explosiva

#3

Cuando empezábamos la década de los 90, mi mami me regaló ¡un carro! Era un clásico: un Chevy del 63 ¡Bueno! pensé: A Caballo regalado…lo empecé a usar para ir al trabajo que quedaba en La Molina. ¡Desde el primer día fue una aventura!

Le llegué a tomar cariño. Nos íbamos de paseo a la playa, excursiones, celebrar cumpleaños. Tenía su encanto: amplio, ventilado y era seguro.  Esto último era muy importante para mi mami, pues era una época insegura por el terrorismo. Había explosiones, apagones, manifestaciones y convivíamos con ello a diario.

Un día mi querida jefa, me dice que la jale a su casa. Nos fuimos desde La Molina hasta San Felipe. Fuimos charlando y la dejé en su casa.
Cuando quise arrancar el carro, no funcionó, ¡que paso! Levanté el capot, todo se veía normal, luego vi que el marcador de gasolina se malogró.

¡Me quedé con el tanque vacío! ¡Tenía que ir a comprar gasolina al grifo!
A lo lejos vi el grifo en la Av. Pershing. El lugar me pareció seguro, cerré bien y me fui caminando. Estaba con unos super tacos y me dolían los pies. De regreso fui lento, ya anochecía.

Conforme me acercaba a la cuadra donde me estacioné veía un tumulto de gente, sentía las sirenas, llegaba UDEX (Unidad de desactivación de explosivos) pusieron un cordón y la gente se puso nerviosa. Le pregunto al policía que pasaba, me dice con voz enérgica: ¡Señorita aléjese que tenemos que desactivar un coche bomba!

¡Hay que miedo pensé! Todos se estaban organizando, las sirenas, las luces, los gritos de la gente, la policía dando órdenes, ¡¡¡¡todos ahí señalando un carro que cuando lo veo bien era MI CHEVY!!!!

¡Ay no puede ser! ¡Pensé y ahora que hago! Intentaba acercarme al Líder de la operación y no me dejaba hablar, hasta que logré decirle: Señor ese “Coche Bomba” es mi carro que se quedó sin gasolina….

No se imaginan la cara del señor policía! Y yo temblaba…¡Queeee! me dijo ¡Como es posible! Le conté todo, le enseñé los papeles, ya llegaba la tele con sus cámaras.
Cuento corto, después del gran susto y pasar por una revisión de documentos y antecedentes exhaustiva, me dejaron echarle la gasolina y retirarme del lugar a toda prisa.
¡Ahora te lo cuento y me da risa! Pero en ese momento me sentía desmayar.

📣 Que me deja esta experiencia:
✔ Atenta/o a las alertas: Mirar bien los indicadores, asegurarte que funcionan las herramientas. Arréglalo oportunamente, lo necesitas.
✔Hazte escuchar: No tengas miedo de alzar tu voz en momento de crisis, cuando todo parece caótico debes enfrentarlo.
✔Hacerte cargo: Es mejor hacerse responsable de las circunstancias o errores en su debido momento, siempre debemos enfrentarlo con la verdad.
✔Tanque lleno: Siempre llena el tanque de gasolina de tu vehículo antes que llegue a la señal de ¼ . Esto también puede representar tu energía personal.

Espero que mis reflexiones te sean de utilidad.  Si tienes alguna recomendación adicional, te escucho.
Rossina Castagnola

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *